viernes, 3 de agosto de 2012

Érase una vez...una pradera encantada

Ya es viernes e, inevitablemente, tuvimos que finalizar el taller creativo de esta semana, aunque si es por nosotras hubieramos continuado unas cuantas más, porque fue realmente divertido!!

La representación pudo llevarse a cabo, con algún que otro percance... (como la pérdida accidental de una mano por parte de Chuleta de Cerdo en mitad de la primera escena ...) pero mereció la pena!!














Aquí tenéis las fotos de algunos de los protagonistas, podéis verlas todas en nuestro facebook!  :)


Y, por supuesto, el cuento:

LA PRADERA ENCANTADA

Érase una vez, una extensa y bonita pradera encantada en la que siempre era otoño, llena de flores de colores y árboles frutales, habitada por unos animales muy dispares y divertidos: el cervatillo Milka; el monito Moni; la ardillita Perla; la vaquita Pinta y el cerdito Chuleta de Cerdo.

Junto a la pradera había un enorme castillo hasta el cielo, de color gris y con muchas torres, rodeado de un foso lleno de miel. El dueño del castillo era el temible dragón Baltasar Winter, que vivía junto a su fiel amiga el hada Campanilla y el ama de llaves Roberta. (Como puntualización: tras mucho debatir, se decidió que el hada y el dragón sólo son amigos…)

Campanilla en realidad era buena, pero estaba hechizada por el dragón, que tenía atemorizados a los animales de la pradera, a los que congelaba y cogía como súbditos y prisioneros, encerrándolos en las mazmorras del castillo. Además estaba convirtiendo en invierno la pradera, porque cada vez que estornudaba nevaba y en vez de echar fuego por su boca echaba hielo.

Al otro lado de la pradera había una casa mediana y ancha, de color verde con una chimenea (sólo una chimenea, hay que dejarlo clarito…) en la que vivía un valiente y salvador bombero llamado Carlos.

La única manera de romper el hechizo del hada y hacer que el dragón se volviese bueno era que bebiesen una pócima (pero sólo un poco eh? nada de un vaso, un sorbito es suficiente…) realizada con una perla que estaba guardada en un botecito de oro dentro del castillo.

Los animales, con la ayuda del bombero Carlos, idearán un plan para conseguir romper el hechizo y poder vivir felices para siempre en su pradera otoñal!!

(Fin…o no??...)

Buen fin de semana a tod@s!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario