martes, 23 de enero de 2018

Técnicas pictóricas: la pintura acrílica.

Buenos días a todos!! 

Retomamos nuestros post sobre técnicas pictóricas hablando sobre la pintura acrílica.

Las pinturas acrílicas son pinturas formadas por pigmentos y resinas acrílicas o colas vinílicas como aglutinante, lo que crea una película elástica y estable. Esta cola se pega muy bien en variedad de materiales, lo que la hace una técnica adecuada para pintar sobre gran variedad de soportes: lienzo, tabla, madera, metal... 

Fondo marino realizado con pintura acrílica por nuestra alumna Lucía (14 años).

Además presenta la ventaja de que se trabaja con agua como diluyente, lo que facilita mucho la limpieza de los pinceles y los útiles que usemos para pintar y la comodidad en el trabajo, además de que no deja olor, como ocurre con los disolventes. De todas maneras, si no se tiene cuidado, los pinceles se estropean con facilidad debido al rápido secado de esta pintura, quedan endurecidos y cuesta recuperarlos.

En general, son pinturas que ofrecen buen color y calidad, aunque esto dependerá del acrílico que utilicemos.

Es una técnica que permite mucha libertad y de gran capacidad expresiva, por lo que se ha empleado mucho en el arte contemporáneo. Esto se debe a que la cola acrílica permite una gran libertad creativa, ya que sirve para pegar elementos, crear texturas, usar pulverizadores, esponjas, espátulas, rasquetas, rodillos, barnices, etc. Por ello, el acrílico es la base más utilizada para las técnicas mixtas y el collage junto a otros materiales.

Su secado es muy rápido, por lo que permite corregir los errores fácilmente. Si nos equivocamos, podemos aplicar capas de color por encima, o directamente color blanco sobre la zona, y una vez seco, pintar encima sin problemas. Este tiempo de secado puede resultar un inconveniente si queremos conseguir determinados efectos en la obra, como las veladuras, aunque existen en el mercado mediums retardantes del secado.

Flores realizadas en pintura acrílica.

Es una pintura muy duradera y resistente, no necesita una capa final, ni fijadores extras, aunque recomendamos aplicar una mano de barniz para protegerla y mejorar su durabilidad con el paso del tiempo.

Debe tenerse en cuenta que al secar, la pintura acrílica tiende a oscurecer, por lo que si hemos dejado un trabajo a medias, va a costarnos sacar de nuevo el color que estábamos utilizando, por ello, suelen hacerse botes de mezclas con los colores que queramos.

También presenta un mayor riesgo de cuarteado, sobretodo si se expone la obra a cambios bruscos de temperatura y si se ha añadido muy poca agua a la pintura.

Así que ya sabéis, es la técnica perfecta para explorar vuestra creatividad, os animamos a probarla!


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